Abrió los ojos y no se sorprendió al ver en el reloj despertador las seis de la mañana. Se levantó tranquilamente y se dirigió a la cocina. Encendió la cafetera y se asomó por la ventana para adivinar el tiempo que haría.
Dio un paseo por la casa colocando en su sitio todo lo que encontraba fuera de lugar y se fue hacia el baño. Se entretuvo mojándose los dedos con el agua de la ducha canturreando. Le encantaba ese primer momento del día.
Era una mujer bella de ojos marrones y largas pestañas, nariz respingona, labios delineados y dientes perfectos con un vientre firme y elástico a pesar de los dos embarazos casi seguidos.
Se puso el albornoz y con delicadeza empezó a despertar a la familia. Se acercó a su cama y susurro:
- “Enrique…Enrique despierta, son las siete menos cuarto, ¡va! ves despertándote”.
Entró en la habitación de sus hijos y levantó la persiana para que apenas se filtrara la luz del día.
- ¡Buenos días por la mañana! Es hora de levantarse. Atención tropa son las siete menos cuarto, vestíos sino se os hará tarde, dijo a los niños.
Enrique preparaba el desayuno a la vez que oía las noticias. Ella entró peinándose. Se conocían desde hacía tanto tiempo que las medias palabras creaban un diálogo sin necesidad de más.
- ¿Qué tal se presenta el día? Preguntó a su marido tomando un sorbo de café.
- Tengo cinco visitas, un montón de papeleo y reunión de departamento. Le respondió con gesto preocupado.
Enrique trabajaba como comercial vendiendo uno de los tantos productos que la empresa ofrecía. Las ventas iban mal y la prima extra por objetivos se había ido con los clientes. Las facturas se convirtieron en una verdadera pesadilla, pero ella se encargó de todo, recorto gastos y las cosas empezaron a funcionar de nuevo. Él se sentía tranquilo y agradecido por tenerla de compañera. Nunca le pidió que buscara un trabajo, sería incapaz de moverse sola por este mundo de locos.
- ¡Ahora sí! Niños, ¡salid ya! vais a hacer que papa llegue tarde a trabajar, dijo con tono grave.
Los dos adolescentes aparecieron con sus chaquetas mal puestas y las carteras colgadas de cualquier manera sobre sus hombros, peinados a lo moderno como decían, que traducido significaba que el peine hacía semanas se paseaba lo justo por sus cabezas. Un beso para cada uno, deseos de un buen día y una palmadita en la espalda.
Abrió las ventanas, recogió la cocina, el comedor, los baños, hizo las camas y empezó a vestirse.
El gran armario que cubría una de las habitaciones era como una chatarrería, lleno de trastos de aquellos que uno sabe que tiene que tirar pero nunca se decide. Pero en una de las esquinas, debidamente colgados cuatro hermosos vestidos enfundados descansaban sin hacer ruido.
Miró su reloj, el tiempo se le echaba encima, eran las nueve y diez y había quedado a las once, el trayecto hasta la ciudad era de una hora y media. Tenía que darse prisa.
Primero las medias, luego el corsé, una blusa blanca abierta lo justo y el traje chaqueta. Cogió su maleta Louis Vuitton y comprobó que todo estuviera en su lugar. Un poco de perfume, no muy excesivo pues era muy pronto, apagó luces, bajo persianas, y se dirigió a la estación.
- Buenos días. Oyó que le decían al salir de casa.
- Buenos días para ti también.
- ¿Dónde vas tan elegante? Preguntó curiosa la vecina que aún en pijama regaba las plantas.
- ¡No te creas! Un trapillo que tenía guardado. Voy a la ciudad tengo recados que hacer, volveré esta tarde.
Acabó de informar para evitar más preguntas.
Compró el billete de tren y se sentó a esperar su llegada impaciente.
Contemplar el paisaje por la ventana siempre la relajaba. La Luis Vuitton descansaba entre sus piernas, pensó que una bolsa como aquella merecía un transporte más exclusivo, ¡un gran coche quizás! Pero eso por el momento no era posible.
“Próxima estación…” anunció el altavoz. La suya.Bajó y con paso rápido se dirigió a la salida.
Paseo de Gracia se mostró ante ella. El aire fresco de la mañana aún se percibía a pesar del ya intenso ajetreo urbano.
Llegó al número indicado con tiempo. El edificio de estilo modernista recibía al visitante con una gran puerta de hierro forjado seguida por una ancha escalera de mármol, todo bien iluminado por una enorme lámpara de cristal. El portero abrió apresuradamente saludándola.
- Buenos días, dígame señora, ¿en qué puedo ayudarla? sonrió amablemente.
- Buenos días voy al quinto primera, me esperan. Contestó.
- Perfecto, déjeme un segundo, voy a anunciar su llegada ¿su nombre por favor?
- Pitty, Pitty Queen. — Gracias, respondió con una sonrisa — por cierto una entrada preciosa.
El hombre agradeció el cumplido con un gesto de mano. Pensó que hacía tiempo que no veía una mujer tan guapa. En el espejo del ascensor, coqueta revisó su pelo mientras humedecía sus labios. El timbre era un tintineo de campanillas. Una sirvienta uniformada abrió indicándole que la siguiera. La amplia habitación donde la llevó estaba abarrotada por la luz solar.
- Buenos días querido, ¡qué precioso día tenemos hoy! Le dice al hombre que la espera.
- ¡Me alegro de verte! Hasta me acuerdo de ti de vez en cuando ¿una copa? le pregunta él.
- ¿Una copa? ¡A estas horas! No gracias, no me apetece, ¿batín nuevo, verdad?
- ¡Qué observadora! Responde él riendo.
El hombre, maduro pero bien cuidado, fuma un cigarro, toma su cognac y se acomoda en una butaca contemplándola colocar encima de la mesa sus herramientas de trabajo.
Ella se gira y fija su mirada en la de él acercándose insinuante. Con brusquedad le acaricia el espeso cabello y tira obligándole a inclinar la cabeza hacia atrás mientras presiona su rodilla en la entrepierna excitándolo. Le quita el cigarro y lo apaga en uno de sus brazos. Él se estremece.
- ¿Hoy he traído un amigo y vamos a ser muyyy malos? ¿Quieres conocerle?
- Estoy ansioso. Responde el hombre gimiendo.
- Pero primero, ya conoces las condiciones. Le susurra ella al oído.
- Por supuesto. Contesta mientras introduce mil euros entre sus pechos.
Una ambulancia pide paso con sus sirenas estridentes fuera en la calle, el sol del mediodía luce en todo su esplendor.
Ella coge el dinero y lo guarda en el bolsillo interior de su Luis Vuitton, coge el látigo, lo fustiga en el aire mientras piensa.:
“Esta noche voy a prepararles una cena de rechupete, lo mejor que encuentre en el supermercado”.
Eva Bonet
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EL MALO, MALÍSIMO (Eva Bonet)
viernes, 17 de mayo de 2013
El malo de la película estaba muy
cansado. Le agotaba llevar la barba siempre mal afeitada, los dientes sucios y mascar
tabaco mientras mordisqueaba un palillo. Le daba verdadero asco tener que
escupir cada dos por tres. Lo peor para él era no poder lavarse durante días,
gastaba una burrada en colonia, y solo conseguía
empeorar el olor a sudor y pies que le provocaban las botas gastadas de
polipiel que usaba. Era un malo del oeste americano.
La chica guapa nunca se fijaba en él, y
además le despreciaba, -¡pero si no le conocía siquiera!, en el cuanto lo veía,
¡venga a chillar!.
Cuando entraba en el saloon, todo el
mundo le miraba. Al principio había sido duro porque él era de natural tímido.
Le hubiera gustado levantar la mano y decir -¡hola!, pero eso no hubiese sido
correcto, realmente estaba cansado de disimular y harto de tanto whisky, a
veces solo tenía sed,- - - - un vaso de agua, por favor. ¡Y después de comer!,
se moría por entrar en la tasca, sentarse en una mesa para echar una partidita
con los compadres mientras se tomaba un café, “un ristretto” con una chocolatina de puro cacao, pero tampoco
podía. Tenía que sentarse en una mesa, solo, con cara de malas pulgas,
mordiendo el maldito palillo y más tenso que un palo porque encima, de vez en
cuando, aparecía un gallito dispuesto a demostrar su hombría a base de
insultarle, ¡bufff¡, ¡que pesadez!.
Habían intentado colgarle más de diez
veces por asesinato, imposible, nunca encontraron los cuerpos, el motivo era simple,
¡no había muerto!, incluso se llevaba bien con sus víctimas, era el padrino del
hijo de uno de ellos.
Trabajaba para el Sr. Marshall, el
ganadero más rico del condado, al principio empezó dando palizas, bueno no le
parecía mal, un puñetazo por aquí, una patadita por allá y el pobre desgraciado
escarmentado dejaba de hacer tonterías. Pero el día que le ordenaron matar a
alguien, lo paso mal, no pudo dormir en toda la noche. Así que, cuando tenía
que hacer algún trabajo hablaba con los implicados, los convencía de que
cogieran sus cosas y desaparecieran como alma que lleva el diablo y luego incendiaba
la casa para no dejar rastro.
Guardaba unos ahorros en el banco de un
pueblo lejano, una vez al mes desaparecía para ir hasta allí a ingresar algo
del dinero que ganaba y comprobar cómo iban sus inversiones, si todo iba bien
en un año podría retirarse a una pequeña granja que le gustaba, estaba en
negociaciones para comprarla.
Con sus pensamientos en el futuro, no vio
al joven estúpido que empezó a dispararle torpemente, ocho balas al aire, una en
la garganta fue suficiente. El malo de la película en su último suspiro se tapó
con la mano el cuello, miró al camarero y dijo - un café por favor.
DOLOR (Eva Bonet)
martes, 14 de mayo de 2013
Escuchame, escuchame, ¿me oyes? ¿puedes oírme?, porque yo te oigo aunque no estés, te huelo aunque no estés, te siento aunque no estés, te quiero aunque no estés.
Toco mi cuerpo buscando tus manos, abro los labios esperando tus besos, cierro los ojos para verte y lloro por no tenerte.
Escuchame, escuchame, me oyes, por favor me oyes, porque yo necesito oirte siempre.
Toco mi cuerpo buscando tus manos, abro los labios esperando tus besos, cierro los ojos para verte y lloro por no tenerte.
Escuchame, escuchame, me oyes, por favor me oyes, porque yo necesito oirte siempre.
Perquè llegir? (Eva Bonet)
miércoles, 20 de marzo de 2013
Quina pregunta? pense sorprès, fins i tot una mica ofès un lector.
Quan alguna vegada algú m'ha fet aquesta pregunta, jo mateixa em sorprenc pensant, però com pot ser que algú no li agradi llegir?, Aquest instant màgic quan busco la intimitat per submergir-me en una nova aventura, i des de la meva butaca em converteixo en princesa , bandolera, lladre, mag ... i tants i tants personatges que m'acompanyen en mil moments. Com explicar que arribo a plorar amb ells, riure amb ells, patir, m'he casat no se quantes vegades, m'he divorciats altres tantes, he viatjat per l'espai i per l'interior de la terra, he estimat amb passió i odiat fins a l'infinit, he pujat al Everest i banyat a les platges més belles del món, i sentit l'aire als meus cabells asseguda en la meva sala, passant els fulls del meu llibre em converteixo en el que llegeixo, creant un món paral · lel que m'ajuda a gaudir encara més del meu propi.
Perquè llegir? Com no fer-ho. Eva Bonet
Pity Queen. (Eva Bonet)
martes, 19 de marzo de 2013
Abrió los ojos y no se sorprendió al ver en el reloj despertador que nunca utilizaba, las seis de la mañana, ya que cada día y desde casi siempre su cuerpo cronometrado por la rutina se despertaba a la misma hora, se levanto tranquilamente y se dirigió como siempre a la cocina, encendió la cafetera, levanto la persiana, miró al cielo oscuro intentando adivinar el tiempo que haría mientras abría el lavaplatos para recoger los platos ya limpios de la cena, terminó y se paseó por la casa poniendo en su sitio todo lo que estaba fuera de lugar mientras se dirigía al baño a darse la ducha matinal.
Le encantaba ese primer momento debajo de la ducha con el agua muy caliente deslizándose por todo su cuerpo, era tan meticulosa que hasta en la ducha seguía un ritual diario, primero el cuerpo, hombros, brazos, pecho, vientre, piernas, pies, orejas y por último el pelo, rubio oscuro con reflejos dorados igual que sus cejas, era una mujer bella, con unos enormes ojos marrones enmarcados por unas espesas y largas pestañas, nariz respingona y labios delineados que al sonreír descubrían unos dientes perfectos, si, era una mujer bella, alta, estilizada, y a pesar de los dos embarazos prácticamente seguidos su vientre era firme y elástico.
Salió de la ducha, se puso su albornoz y con delicadeza empezó a despertar a la familia, se acercó a su cama y susurro el nombre de su esposo: - Enrique, Enrique, despierta, son las siete menos cuarto, - ¡va!, ves despertándote, volvió al baño para acabar de arreglarse, cerró la puerta para que el ruido del secador molestara lo menos posible, se puso crema hidratante por el rostro y cuerpo y minuciosamente miró sus manos, tenía que ir inmediatamente a hacerse la manicura, su aspecto era fundamental para ella, le gustaba cuidarse pero de un tiempo a esta parte era casi una obsesión obligada.
Mientras su marido se aseaba, ella despertó a su hijo mayor y luego al pequeño, le gustaba observarlos durmiendo antes llamarles, levantaba la persiana para que apenas se filtrara la luz del día que nacía, se sentaba en la cama y dulcemente les acariciaba el pelo mientras decía:
- Buenos días por la mañana, es hora de levantarse.
La casa estaba despierta, los ruidos habituales de armarios abriéndose, de niños bostezando, de agua, el calentador funcionando, la cafetera con su luz encendida lista para preparar el café, los bocadillos de los niños para el desayuno, las carteras que se dejaban caer al suelo cargadas de libros, las noticias en la televisión, la persiana del vecino levantándose y por fin los primeros rayos de sol,
- Bueno, parece que hará un día soleado, pensó alegremente.
El reloj anunciaba el inexorable paso del tiempo
- Atención tropa, las ocho menos cuarto, acabad ya de vestiros que se hará tarde.
- Hoy iré a la ciudad, tengo que hacer recados y estaré todo el día fuera no vendré ni a comer, luego pasaré directamente por el colegio a recoger a los niños, esta noche cenaremos pronto así podremos ver todos la película esa que decíais ayer, ¿qué te parece?, le dijo a su marido que ya vestido entraba en la cocina.
- Perfecto, intentaré estar como máximo aquí a las siete y media, ¿va bien?.
- Perfecto también, le contesta sonriendo.
Enrique prepara el café para él y su mujer y como cada día se sientan a la mesa mientras escuchan las noticias, lo más interesante, el tiempo.
Se conocen desde hace tanto tiempo que las medias palabras sirven para crear un diálogo, las miradas se cruzan sin necesidad de más. Él hace un gesto de cansancio, y ella le pregunta:
- ¿Qué tal se presenta el día?
Tengo que hacer cinco visitas a clientes y luego un montón de papeleo en la oficina, espero que me dé tiempo a terminarlo todo porque mañana haremos una reunión en el departamento y seguramente me pedirán datos.
Enrique trabajaba en una multinacional, tenía un puesto intermedio con cinco empleados a su cargo que vendían uno de los tantos productos que la compañía ofrecía, las ventas habían descendido y la prima extra que suponía alcanzar objetivos se había ido con algunos clientes, no eran tiempos fáciles, las facturas se habían convertido en una verdadera pesadilla, pero ella se había hecho cargo de todo, recorto gastos, habló con acreedores, y las cosas empezaron a funcionar de nuevo, él se sintió más tranquilo y agradeció tener una mujer cuidadosa que supiera gestionar su casa y a su familia, nunca le pidió que buscara un trabajo pues la conocía y sabía que ella no sabría moverse sola por este mundo de locos, él la protegía sin duda y ella lo sabía, aún se sorprendía que una mujer tan bella se hubiese fijado en él, no era tonto y se veía en el espejo, estar delgado le costaba pasar hambre y su pelo negro de joven era un recuerdo, en cambio ella había madurado esplendorosamente, sus finas curvas de juventud habían dado paso a un cuerpo sensual de mujer, aún se giraban para mirarla al pasear por la calle y él celosamente apretaba el abrazo mientras ella se giraba y le sonreía pícaramente para tranquilizarle. Ella era suya como él le pertenecía totalmente, se querían.
- Ahora sí, niños salid ya vais a hacer que papa llegue tarde a trabajar, y vosotros también, la puntualidad es una señal de responsabilidad y educación, venga ahora mismo, dijo con tono grave a sus hijos.
Los dos adolescentes salieron corriendo con sus chaquetas mal puestas y las carteras colgadas de cualquier manera a sus hombros, peinados a lo moderno como ellos decían, lo que se traducía en que el peine hacía semanas que se paseaba lo justo por sus cabezas, pero ella no tenía ganas decirles nada, ese día tenía prisa.
Un beso para cada uno, deseos de un buen día y una palmadita en la espalda.
Abrió las ventanas para airear las habitaciones mientras recogía los vasos del desayuno, barrió el comedor, limpió los baños, hizo las camas y empezó a vestirse.
El gran armario que cubría una de las habitaciones era prácticamente un chatarrero lleno de trastos de aquellos que uno sabe tiene que tirar pero no se decide nunca, pero en uno de sus recovecos colgados en un perchero oculto en una de las esquinas, cuatro magníficos trajes chaqueta envueltos en fundas descansaban sin hacer ruido.
- Hoy mejor iré de blanco y negro, seguro que no falla, una ejecutiva, me soltaré el pelo y me pondré el collar de perlas, o quizás el marrón a rayas verdes y grises con cuello de pana, es más informal pero la falda entubada me sienta muy bien, con unas medias de seda acristalada con raya negra posterior y las gafas negras de concha, una secretaria servicial, sí creo que elegiré este. Miró su reloj, el tiempo se le echaba encima eran las ocho y treinta y cinco y había quedado a las once, el trayecto hasta la ciudad le llevaría aproximadamente una hora y otra media hora llegar al punto de encuentro, bien, tenía que darse prisa.
Se puso las medias con cuidado para que no se le hicieran carreras, un viso con encaje, una blusa blanca abierta lo justo y el traje chaqueta. Como pudo saco la maleta Louis Vuitton que hacía poco había adquirido y comprobó que todo estuviera en su lugar. Un poco de perfume, no muy excesivo pues era de día y además de mañana, apagó luces, bajo persianas, cogió la maleta y se dirigió tranquilamente a la estación.
- Buenos días. Oyó que le decían al salir de casa.
- Buenos días para ti también.
- ¿Dónde vas tan elegante?. – Preguntó con curiosidad la vecina que aún llevaba el pijama puesto mientras regaba las plantas.
- No te creas un trapillo que tenía guardado y que me ha apetecido ponerme, a la ciudad, tengo recados que hacer, volveré esta tarde, acabó de informar para evitar más preguntas.
Compró el billete y se dispuso a esperar, unas veinte personas en el andén miraban ansiosas la cuenta atrás del gran reloj digital que anunciaba la llegada del próximo tren, apenas un minuto.
Le gustaba mirar por la ventana, descubrir en cada viaje algo que no había visto en el anterior, ver como el paisaje se transformaba con el tiempo y las estaciones, observar a la gente que entraba y salía, como se movían, como iban vestidos, se sentía como una niña yendo de excursión, llevaba la maleta encima de sus piernas, una Luis Vuitton merecería un medio de transporte más exclusivo, un gran coche quizás, pero eso por el momento no era posible, aunque …ya lo tenía pensado, que ilusión le haría a Enrique, un todo terreno de esos negros que se veían siempre en el carril izquierdo de la autopista.
“Próxima estación…” anunciaba el megáfono, la suya.
Bajo y con paso rápido se dirigió a la salida, una gran avenida se mostró ante ella, el aire fresco de la mañana aún se percibía, la gente como autómatas andaban en todas direcciones, los bares, cafeterías, restaurantes preparaban sus terrazas para los clientes.
Por fin llegó al número indicado, eran las diez y cuarenta y cinco, quince minutos antes de lo convenido, miró la majestuosa fachada, de estilo modernista pudo observar, balcones redondeados, y una gran puerta de entrada de hierro forjado que daba paso a una enorme y ancha escalera de mármol cubierta con una alfombra roja alumbrada por una lámpara de cristal de roca en forma de araña.
Le costó un poco abrir la puerta hasta que el portero apresuradamente y quitándose el sombrero acabó de empujarla
- Buenos días, dígame Ud Señora, ¿en qué puedo ayudarla?, sonrió amablemente.
- Buenos días, al quinto primera, me están esperando, contestó ella discretamente.
- Perfecto, déjeme un segundo que la anuncio, ¿su nombre por favor?.
- Pity, Pity Queen.
Mientras el portero llama, ella se vuelve para observar los grandes cuadros colgados a ambos lados de la escalera, representaciones de antiguas batallas, donde los caballos son más majestuosos que los personajes que representan.
- Señorita, señorita – dice el hombre, - puede Ud. subir, gracias.
- Se lo agradezco, responde ella con una amplia sonrisa, por cierto una entrada preciosa.
El hombre se ruboriza y con un gesto de cabeza agradece el cumplido, la verdad es que hacía tiempo que no veía una mujer tan guapa.
El ascensor como el resto de la construcción estaba impecable, de madera de teca pulidamente barnizada tenía un banquito para sentarse y un pequeño espejo, donde coqueta echa un último vistazo a su aspecto, se recompone un mechón de pelo que se le ha escapado del recogido, un retoque en los labios, y un pellizco en cada mejilla para dar color.
El timbre es un conjunto de campanillas, una sirvienta uniformada abre la puerta con la mirada fija en el suelo y sin decir una palabra la acompaña a una amplia habitación con grandes ventanales donde el sol a raudales entra sin ningún tipo de pudor.
- Buenos días querido, que precioso día tenemos hoy.
- No sabes como me alegro de verte, hasta me acuerdo de ti de vez en cuando, ¿una copa?, dice él.
- Una copa, a estas horas, no gracias no me apetece, llevas un batín nuevo , ¿verdad?
- Que observadora se ríe él. El hombre maduro con pelo totalmente negro fuma un cigarro mientras toma un cognac, se sienta comodamente mientras observa a la mujer que de forma metódica coloca encima de la mesa todos sus enseres de trabajo.
Ella se gira y lo contempla entonces lentamente se acerca y le coge los cabellos con las manos mientras le besa la mejilla, le quita el cigarro y lo apaga en uno de sus brazos, él se estremece.
- ¿Como quieres que empezemos hoy?, le pregunta mientras deja que él le quite las medias y baje su falda.
- Has traído a tu amigo.
- Por supuesto, allí está esperando.
- Entonces empieza por usarlo, y luego improvisaremos.
- Ya conoces las condiciones, le susurra ella al oído.
- Siempre tan práctica, ten, no lo he olvidado, mil euros por tres horas, menos mal que de esto no se entera nadie, dice él riendo mientras acaricia sus caderas.
Una ambulancia hace oír sus sirenas estridentes fuera en la calle, el sol del mediodía luce en todo su esplendor.
Ella coge los billetes y los guarda en el bolsillo interior de su maleta Luis Vuitton y coge el látigo mientras piensa, “esta noche voy a prepararles una cena de rechupete, lo mejor que encuentre en el supermercado”,
Tornar a Caminar (Eva Bonet)
jueves, 17 de enero de 2013
Vaig seguir l'esperit de la lluna i em vaig trobar que l'ombra del mar hem somreia,
Vaig sentir l'ale del vent i la frescor d'un estel xiuexant-me al cau d'orella el secret del temps.
Em vaig aixecar, i debaix d'una roca em vaig alliberar.
Vaig corre pel cel verd de la gespa i tirant-me al terra vaig aspirar la suor del món.
Vaig rentar-me la cara amb les mans i vaig tornar a caminar.
LA DUQUESA (Eva Bonet)
domingo, 16 de diciembre de 2012
Blog El dragón y la pluma
Duquesa es un sueño, mi sueño, una edad dorada vestida de melancolía y rodeada de mucha imaginación, burguesía, dinero, poder, lo que fue, dejo de ser y entonces lo que ocurrió.
oh¡¡¡ maldito destino que siempre pasa por mi lado enseñándome sus mejores galas sin ninguna intención de compartirlas.
¿cual es el planteamiento de una historia?, ¿saber por donde empezar?, ¿ordenar las ideas para luego irlas hilando una a una con raciocinio?, y si resulta que uno no se siente en absoluto racional.
ahora viene la maldita cuestión de siempre, donde esta mi sitio, dejar de luchar contra...contra, contra mi, contra mis "circunstancias", contra mi vida.
¿Y cuales son esas circunstancias?
elegí yo llegar hasta aquí, o mejor me deje llevar, y si algo me llevo, será porque me deje.
¿Que fue primero el huevo o la gallina?, o quizás era un pavo, o un cuerpo unicelular que pasado el tiempo se unió con otras células y crearon un cuerpo multicelular.¿Y como empezaron?, iban dos unicelulares por ahí, metidas en un río flotando tranquilamente y a la vuelta de un alga se encontraron,
- hola uni
- hola celu
- ¿como te va todo?
- pues aquí, yo sola, paseando, y tú
- paseando también e intentando relajarme, con tanta corriente es difícil no ir flotando rápido, demasiado stress.
- oye pues, si tú estas sola y yo también que te parece si vamos juntas y charlamos.
- pues bien,...
así empezó todo y uni y celu se convirtieron en multi.
y de ahí, a los bichos, a los peces, a los lagartos, a los cocodrilos, a los dinosaurios, a las ardillas, a los monos y de los monos a los cerdos, a los burros, a los buitres y al ser humano.
HOOOOOMBREEEE Y MUUUUUJERRRR, y sucedáneos.
Evaluemos, mmmmmm...., mejor no, simplemente utilizemos el 0,5 % del 10 que dicen utilizan algunos, (presumidos)
Civilizaciones y civilizaciones, años y años, libros de historia, enormes libros de historia donde estudiamos los cotilleos y rollos sociales de unos cuantos.
Que si Isabel se caso con Fernando, Cleo se ligo a Julio y en Roma (ciudad del macho) se lo tomaron fatal porque le estaba poniendo los cuernos a su mujer, que mientras él se divertía, se encargaba de la casa, Ohhhh¡¡¡¡ que historia más extraña, nunca había oído nada parecido..NO ME SUENA DE NADAAA
- Como dice, que eso paso hace cuantos siglos¡¡¡¡¡
¿Cual es la diferencia?, que a estos los vemos en el "cole"? y a los de ahora en la tele.
Uyyyy la tele menudo tema............................que podríamos decir.............................buffff.
¿Donde esta el príncipe azul, y el caballo blanco?
oh¡¡ Romeo, Romeo, Romeo, mi amor, puedes levantarte tú a ver que quiere ahora el niño, Romeito llora sin parar y yo me acabo de acostar hace un rato después de haberme levantado a las siete haber ido a trabajar para demostrar que soy una mujer autosuficiente, capaz, actual, independiente y después a casa para demostrar que cumplo con todos los papeles asignados esperando a que tarzan llegue en su liana último modelo, llámame chita.
Y todo esto, viendo una serie con titulo obsceno donde la "prota" va vestida siempre de Versace y siempre tiene su casa limpia, el pelo arreglado y unos zapatos de escándalo.
Duquesa es una idea, un objetivo, un triste recuerdo, pero..¿solo para mí?
VENCIDA EN EL CAMINO (Eva Bonet)
viernes, 7 de diciembre de 2012
vencida en el camino
con la cara metida en el barro, mi mejilla arañada por el suelo,
mis pies casi descalzos, siento la ceniza del ambiente cubriéndome como una lenta
mortaja que me envuelve comiéndome el espiritu y enviándome a los infiernos, oigo y siento mi respiración, oigo y siento mi respiración, los latidos de mi corazón, oigo y siento mi respiración intentando controlar mi corazón, aspiro con fuerza y la arena entra por mi nariz ahogándome, intento levantarme y gruño con el esfuerzo, resoplo como lo que soy una animal herido, me arrastro como una serpiente intentado moverme para no llegar a ninguna parte, empujo dándome la vuelta de espaldas al suelo mirando el cielo cubierto de humo sucio, el calor me sofoca, me quemo los pies, sigo arrastrándome, mi mente se nubla, no puedo seguir, esto se acaba me siento liviana, me elevo hacia el cielo cruzo el espeso colchon que me asfixiaba, veo el sol resplandeciendo, subo ligera y tranquila, como un bebe sin conciencia, feliz, feliz, feliz, feliz.
con la cara metida en el barro, mi mejilla arañada por el suelo,
mis pies casi descalzos, siento la ceniza del ambiente cubriéndome como una lenta
mortaja que me envuelve comiéndome el espiritu y enviándome a los infiernos, oigo y siento mi respiración, oigo y siento mi respiración, los latidos de mi corazón, oigo y siento mi respiración intentando controlar mi corazón, aspiro con fuerza y la arena entra por mi nariz ahogándome, intento levantarme y gruño con el esfuerzo, resoplo como lo que soy una animal herido, me arrastro como una serpiente intentado moverme para no llegar a ninguna parte, empujo dándome la vuelta de espaldas al suelo mirando el cielo cubierto de humo sucio, el calor me sofoca, me quemo los pies, sigo arrastrándome, mi mente se nubla, no puedo seguir, esto se acaba me siento liviana, me elevo hacia el cielo cruzo el espeso colchon que me asfixiaba, veo el sol resplandeciendo, subo ligera y tranquila, como un bebe sin conciencia, feliz, feliz, feliz, feliz.
¿QUÉ HIZO? (Eva Bonet)
- ¡Siéntate, siéntate!, ven, coge la silla, si, esta misma, siéntate.
- sé que tienes prisa pero necesito contarte esto, tienes que saberlo y quiero además, que lo sepas por mí, cuando llegues a casa te estaran esperando y querrán convencerte pero yo quiero que conozcas lo que yo pienso, se que al menos te lo pensarás, y lo primero es decirte, que él lo hizo...
- sé que tienes prisa pero necesito contarte esto, tienes que saberlo y quiero además, que lo sepas por mí, cuando llegues a casa te estaran esperando y querrán convencerte pero yo quiero que conozcas lo que yo pienso, se que al menos te lo pensarás, y lo primero es decirte, que él lo hizo...
Para Loreto (Eva Bonet)
domingo, 20 de mayo de 2012
¿Y tú me lo preguntas?,
Como puedes preguntarme eso,
no lo entiendo,
¿es quizás porque no sabes verte?.
¿cuando miras al espejo no te reconoces?
entonces déjame que yo te lo cuente.
Porque yo cuando te miro, "veo a un ángel"
Estimada Amiga 2. Premi Sant Jordi 2012 Categoria D (Eva Bonet)
viernes, 27 de abril de 2012
Estimada amiga
T'escric aquesta carta a la manera antiga, diran ara, perquè trobo que se'n se adonar-nos li hem donat més romanticisme i intimitat aquest medi deixant-lo de banda.
T'ho aclareixo, ja que si be la manera més ràpida i habitual que utilitzem normalment es el mail, avui trobo que aquestes paraules han de ser simplement per a tu, per això he anat a comprar un paper maco, un sobre elegant i amb cura he enganxat el segell corresponent per enviar-te aquesta carta.
Estimada, estimada amiga, germana ja desprès de tant de temps, moments i paraules, et trobo a faltar, però això ja ho saps, trobo a faltar la teva presencia física ja que se que sempre amb pensament estas amb mi.
En aquest dia el somriure de l'enyorança m'acompanya i ara que s'acaba he decidit escriure't per explicar-t'ho.
Com cada matí m'he aixecat i he arreglat als nens, el gran cada vegada es més un home, com et deia, també he fet els llits, he possat rentadores, escombrat i tot el reste, com veus res d'especial i després per fi, he trobat un moment per endreça aquells papers que deixem en el calaix desastre que tots tenim a casa, i de sobte he trobat una fotografia que la veritat no se ni com a arribat allà, era una foto de... no se, diguem uns quants anys per això de no espantar-nos, però segur que més de quinze o vint o...,i mira per on sortíem les dues, em sembla que va ser l'ultim curs al col-legi, anàvem amb l'uniforme posat, ho recordes,ha ha ha ha, aquell que a l'estiu ens feia morir-nos de calor i a l'hivern no servia pràcticament de res, blau marí, i camisa blanca, quina cara de monges teníem les dues, amb la brillantor als ulls de qui té tots els somnis per complir, totes les esperances intactes i l'ingenuïtat per bandera, estem agafades per l'espatlla amb les motxilles penjades i rient com descosides.
Recordo que m'explicaves que tindries una nena, i mira ja la tens, i el nen pobret no ens oblidem d'ell, i jo sempre que els meus fills serien nens i aquí estan ja, imaginàvem que farien parella i així d'aquesta manera seriem família oficial, estava clar que no necessitàvem a ningú per seguir unides gràcies a Deu.
Han passat els anys i els nostres camins van senyalar direccions diferents, les responsabilitats socials, laborals i familiars no ens han deixat esta juntes el temps que ens hagués agradat compartir, per aquest motiu els moments que ens vam poder retrobar han estat tan especials i curts. Tantes coses per explicar-nos, encara que amb aquesta estranya connexió personal que tenim en mitges paraules ja ens entenem, hi al pensar amb això veig la sort que tinc de tenir algú amb qui parlar de tot sense tenir por de res.
Escolta!, saps què? miro la foto i vaja! no estem tan malament desprès de tants anys, uns quilets mes si, sobretot jo, però ja saps que la meva guerra particular contra l'all-i-oli sempre l'he perdut, m'agrada massa.
Ara tinc la fotografia davant, demà compraré un marc bonic i l'emmarcaré per posar-la al costat de les altres fotos que tinc repartides per casa de la família, perquè tu ets també la meva família.
Mirant per la finestra de casa meva es pot veure com la primavera arriba a grans passos espero que tu allà on estiguis puguis veure-la també amb mi.
Estimada amiga, estimada amistat compartida, se que ens tornarem a veure, però pel moment aquest gran petó allà on siguis.
Sempre juntes,
Normal, Vida, Amor (Eva Bonet)
jueves, 19 de abril de 2012
La palabra normal no define nada,
¿Qué es normal? ¿Para quién? ¿En que momento?
La normalidad es un conjunto de factores ambientales, sociales, culturales, incluso físicos dependiendo del lugar del mundo donde te encuentres.
Entonces que es normal,
Lo normal es ver sonreír a un niño, lo normal es disfrutar con la brisa cálida de un atardecer en verano, lo normal es sentir la lluvia en tu cara como cae y renace la montaña, lo normal es levantarse pensando otro día para empezar o continuar, otra oportunidad para seguir, lo normal es sentir y aprender, lo normal es luchar por lo que uno ama y valorarlo, lo normal es aprovechar los instantes de alegría que se nos conceden, lo normal es vivir.
Lo normal es verte crecer alegre y sonreir contigo, lo normal es llorar si no eres feliz y sufrir con tus tristezas, lo normal es querer que tengas lo que desees y sepas disfrutar de ello, lo normal es amarte, lo realmente maravilloso es que tú también me quieras.
¿Qué es normal? ¿Para quién? ¿En que momento?
La normalidad es un conjunto de factores ambientales, sociales, culturales, incluso físicos dependiendo del lugar del mundo donde te encuentres.
Entonces que es normal,
Lo normal es ver sonreír a un niño, lo normal es disfrutar con la brisa cálida de un atardecer en verano, lo normal es sentir la lluvia en tu cara como cae y renace la montaña, lo normal es levantarse pensando otro día para empezar o continuar, otra oportunidad para seguir, lo normal es sentir y aprender, lo normal es luchar por lo que uno ama y valorarlo, lo normal es aprovechar los instantes de alegría que se nos conceden, lo normal es vivir.
Lo normal es verte crecer alegre y sonreir contigo, lo normal es llorar si no eres feliz y sufrir con tus tristezas, lo normal es querer que tengas lo que desees y sepas disfrutar de ello, lo normal es amarte, lo realmente maravilloso es que tú también me quieras.
Normal, Vida, Amor (Eva Bonet)
La palabra normal no define nada,
¿Qué es normal? ¿Para quién? ¿En que momento?
La normalidad es un conjunto de factores ambientales, sociales, culturales, incluso físicos dependiendo del lugar del mundo donde te encuentres.
Entonces que es normal,
Lo normal es ver sonreír a un niño, lo normal es disfrutar con la brisa cálida de un atardecer en verano, lo normal es sentir la lluvia en tu cara como cae y renace la montaña, lo normal es levantarse pensando otro día para empezar o continuar, otra oportunidad para seguir, lo normal es sentir y aprender, lo normal es luchar por lo que uno ama y valorarlo, lo normal es aprovechar los instantes de alegría que se nos conceden, lo normal es vivir.
Lo normal es verte crecer alegre y sonreir contigo, lo normal es llorar si no eres feliz y sufrir con tus tristezas, lo normal es querer que tengas lo que desees y sepas disfrutar de ello, lo normal es amarte, lo realmente maravilloso es que tú también me quieras.
¿Qué es normal? ¿Para quién? ¿En que momento?
La normalidad es un conjunto de factores ambientales, sociales, culturales, incluso físicos dependiendo del lugar del mundo donde te encuentres.
Entonces que es normal,
Lo normal es ver sonreír a un niño, lo normal es disfrutar con la brisa cálida de un atardecer en verano, lo normal es sentir la lluvia en tu cara como cae y renace la montaña, lo normal es levantarse pensando otro día para empezar o continuar, otra oportunidad para seguir, lo normal es sentir y aprender, lo normal es luchar por lo que uno ama y valorarlo, lo normal es aprovechar los instantes de alegría que se nos conceden, lo normal es vivir.
Lo normal es verte crecer alegre y sonreir contigo, lo normal es llorar si no eres feliz y sufrir con tus tristezas, lo normal es querer que tengas lo que desees y sepas disfrutar de ello, lo normal es amarte, lo realmente maravilloso es que tú también me quieras.
Avui no tinc presa (Eva Bonet)
viernes, 16 de marzo de 2012
Avui no hi ha presa,... l'herba verda, les flors grogues, el Camí i fins i tot el poble allà lluny, em somriuent amb tranquil·litat.
Avui no existeix la presa, estic aquí tota sola i em sento tan acompanyada que el sol m'acaricia el cos sencer per fer-me sentir pessigolles
Avui res va depresa,... el núvols navegant pel cel, com coto de sucre, amb les seves formes capritxoses.
Avui no tinguis presa,... parat un moment,... respira i llegeix, m'entres l'aire de la teva respiració es concentra amb els teus pulmons, deixat transportar a aquest camp tan verd.
Avui...gaudeix...i demà i l'altre també..., avui...
Avui no existeix la presa, estic aquí tota sola i em sento tan acompanyada que el sol m'acaricia el cos sencer per fer-me sentir pessigolles
Avui res va depresa,... el núvols navegant pel cel, com coto de sucre, amb les seves formes capritxoses.
Avui no tinguis presa,... parat un moment,... respira i llegeix, m'entres l'aire de la teva respiració es concentra amb els teus pulmons, deixat transportar a aquest camp tan verd.
Avui...gaudeix...i demà i l'altre també..., avui...
Avui no tinc presa (Eva Bonet)
Avui no hi ha presa,... l'herba verda, les flors grogues, el Camí i fins i tot el poble allà lluny, em somriuent amb tranquil·litat.
Avui no existeix la presa, estic aquí tota sola i em sento tan acompanyada que el sol m'acaricia el cos sencer per fer-me sentir pessigolles
Avui res va depresa,... el núvols navegant pel cel, com coto de sucre, amb les seves formes capritxoses.
Avui no tinguis presa,... parat un moment,... respira i llegeix, m'entres l'aire de la teva respiració es concentra amb els teus pulmons, deixat transportar a aquest camp tan verd.
Avui...gaudeix...i demà i l'altre també..., avui...
Avui no existeix la presa, estic aquí tota sola i em sento tan acompanyada que el sol m'acaricia el cos sencer per fer-me sentir pessigolles
Avui res va depresa,... el núvols navegant pel cel, com coto de sucre, amb les seves formes capritxoses.
Avui no tinguis presa,... parat un moment,... respira i llegeix, m'entres l'aire de la teva respiració es concentra amb els teus pulmons, deixat transportar a aquest camp tan verd.
Avui...gaudeix...i demà i l'altre també..., avui...
